Para escapar de la pesadilla en que se ha convertido su vida
y, sobre todo, para proteger a su hija, Sydney Waverley decide regresar al
pueblo que la vio nacer y buscar refugio en la casa familiar, donde su hermana
Claire cultiva el frondoso jardín y cuida de que nadie coma los frutos de un
manzano muy peculiar. La llegada de Sydney, la rebelde de la familia, altera el
equilibrio del pueblo. ¿Acaso no tienen todas las Waverley un extraño don que se
transmite de madres a hijas? ¿Acaso no son demasiado hermosas para su propio
bien? Sydney y Claire desenterrarán secretos familiares y aprenderán a mirar al
futuro.
En la alta valla del jardín se ha abierto una brecha por donde puede colarse el mal, pero también una pasión contra la que nada podrán los hechizos ni las maldiciones.
En la alta valla del jardín se ha abierto una brecha por donde puede colarse el mal, pero también una pasión contra la que nada podrán los hechizos ni las maldiciones.
